Bruni Vida de Petrarca
Transcription
Comiença el libro de la vida e estudios e costunbres de Dante e de miçer Francisco Petrarca, poetas muy claros, conpuesta en nuestros días por miçer Leonardo de Areçio, chançiller de Florençia. [fol. 25r]
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Síguesse la vida de miçer Françisco Petrarca conpuesta por el suso dicho miçer Leonardo.
Fançisco Petrarca, omne de grande ingenio, naçió en Arejo, en el Burgo del Huerto. El su naçimiento fue en el año de mil e [fol. 49r] trezientos e cuatro, a xxi días de julio, poco antes qu’el sol saliesse. Su padre ovo nombre Petrarca, su avuelo ovo nombre Parenzo; el su linaje de Bançisa. Petrarco su padre moró en Florençia e obró asaz en la República, que muchas vezes fue enbiado enbaxador de la çibdat en muy graves casos e muchas vezes con otras comissiones obró altamente en grandes fechos, e fue un tienpo escrivano en palaçio deputado sobre las reformaçiones, e fue omne valiente por juizio e discreçión, e activo e assaz prudente.
El cual en aquel peligro e trabajos de los çibdadinos de Florençia cuando vino la división e bandos entre los negros e los blancos fue [fol. 49v] reputado sentir con la parte Blanca, e por esta ocasión fue lançado de Florençia de consuno con los otros, por lo cual, reduzido a Arrejo, fizo allí su estada ayudando a su parte e a su seta virilmente en cuanto le bastó la esperança de dever tornar a Florençia. E después, falleçiéndole la tal esperança, partió de Arejo e fuesse a corte de Roma, la cual en aquel tienpo era nuevamente passada en Aviñón. E fizo bien su vida e su tractar en corte e con assaz onor e gana[n]çia. E allí crió sus fijos fasta ser mançebos, de los cuales el uno fue llamado Gerardo e el otro fue llamado Françisco. Este es aquel que después fue llamado Petrarca, según diremos en el proçesso de la vida suya.
Assí [fol. 50r] que este Petrarca, criado en Avinión, en punto que vino cresçiendo se vido e se conoçió en él gravedat de costumbres e alteza de ingenio, e fue muy bello de su persona e su fermosura bastó por todo el tienpo de su vida. Después que ovo aprendido gramática e fue salido de aquellos primeros estudios pueriles diósse por mandamiento del padre al estudio de las leyes e del derecho çivil, en el cual estudio perseveró por algún año. Mas la natura suya, la cual a más altas cosas era elevada e tirada, estimando en poco las leyes e los litigios e pleitos, e reputando aquello ser muy baxa materia para el su ingenio, dávase e referíasse escondida [fol. 50v] mente en todo su estudio a Tulio, a Virgilio, a Séneca, a Lactançio e a los otros filósofos e poetas e istóricos. E assí mesmo él, como era pronto e presto a dezir en versos, pronto a dezir en prosa, pronto a sonetos e cançiones morales, gentil, ordenado e apuesto en todo su dezir, despreçiava tanto las leyes e las enojosas e gruessas comentaçiones de las glosas dellas a que si la reverençia del padre non lo oviesse tenido, non solamente él non fuera en pos de las leyes e del estudio dellas, mas si las mesmas leyes fueran en pos d’él, él non las oviera açeptado.
Después de la muerte del padre, devenido él en su libre poderío, súbito se dio a aquellos estudios abiertamente de los cuales a[fol. 51r]vía seído de primero ascondidamente diçípulo por temor del padre, e súbito començó a bolar su fama e a ser llamado non Françisco Petrarco, mas Françisco Petrarca, anpliándose el su nonbre por reverençia de la virtudes suyas. E ovo tanta graçia de intelecto a [sic] que él fue el primero que revocó e traxo a luz de coniçión aquestos altos estudios que luengamente avían estado anublados, çiegos e non sabidos, los cuales han sobido después en la presente alteza. De la qual cosa, a fin que mejor se entienda, faziéndome faz atrás, quiero recontar con breve discurso.
La lengua latina e toda su perfecçión e grandeza floreçió muy alta e grandemente en el tienpo de Tulio, ca de primero avía [fol. 51v] seído non polida, nin limada, nin sotil, mas saliendo poco a poco a su perfecçión vino en el tiempo de Tulio en el más alto colmo e alteza. E después de la edad de Tulio començó a caer e desçender así como fasta en aquel tienpo avía sobido e non passaron después muchos años que ella avía reçebido muy grande desflaço e diminuçión en sí mesma. E puédesse dezir que las letras e los estudios de la lengua latina anduvieron egualmente con los estudios de la República de Roma, ca fasta la edad de Tulio ovo acreçentamiento e después, perdida la libertad del pueblo romano por la señoría de los enperadores, los cuales ja[fol. 52r]más non çessaron de matar e de desfazer los omnes de preçio, peresçió[1]de consuno con el buen estado de la çibdat de Roma la buena disposiçión de los estudios e lengua latina. Octaviano, que fue el menos malo enperador, fizo matar millares de çibdadinos romanos. Tiberio e Galícola e Claudio e Nerón non dexaron ende persona que oviesse vista de omne. E después siguiéronse Galba e Octón e Vitelio, los cuales en pocos meses se desfizieron el uno al otro. Después de aquestos non fueron más enperadores de la sangre romana, por cuanto la çibdat e la tierra era assí amenguada e abatida de los preçedientes enperadores [fol. 52v] a que non avía quedado persona alguna que de preçio fuesse. Vaspasiano, el cual fue enperador después de Vitelio, fue de aquellos de Rieto, e assí mesmo Tito e Domiçiano sus fijos. Nerva enperador fue de Narne; Trajano, que fue adoptivo de Nerva, fue de España. Severo fue de Áffrica, Alexandre fue de Asia, Probo de Ungría, Diocleçiano de Esclavonia, Constantino fue de Anglaterra. Esto de los enperadores es aquí por mí recontado solamente por mostrar que assí como la çibdat de Roma fue amenguada e abatida por los enperadores perversos e tiranos, assí los estudios e las letras latinas [fol. 53r] resçibieron semejante caída e diminuçión, tanto que por extremo casi non se fallava quién sopiesse las letras latinas con alguna gentileza. E sobrevinieron en Italia los godos e los lonbardos [sic], naçiones bárbaras e estrañas, los cuales de fecho destruyeron casi toda cogniçión de la lengua latina, según que pareçe en los instrumentos en aquel tienpo otorgados e fechos, ca non podría en el mundo ser cosa más material ni más gruesa nin más ruda que ellos son.
Recobrada después la libertad del pueblo itálico por expulsión de los lonbardos, los cuales [h]avían tenido ocupada a Ytalia por espaçio de cciiij [fol. 53v] años, las çibdades de Toscana e las otras començaron de reaverse e trabajarse e dar obra açerca de los estudios e a limar algún tanto el gruesso estilo. E assí poco a poco vinieron recobrando vigor e fuerça, mas mucho delgadamente e sin verdadero juizio de gentileza alguna, por manera que fasta el tienpo de Dante pocos sabían el estilo latino, e aquellos pocos lo sabían asaz mal, como deximos en la Vida de Dante.
Françisco Petrarca fue el primero el cual ovo tanta graçia de ingenio a [sic] que revocó e traxo en luz la antigua polidez e lindeza del perdido estilo e olvidado. E puesto que en él non fuesse perfecto, él fue [fol. 54r] enpero el que vido e abrió la vía a aquesta perfecçión, fallando e tractando las obras de Tulio e aquellas gostando e entendiendo e adaptándosse cuanto pudo e sopo a aquella muy elegante e muy çendrada e muy perfecta facundia e alto modo de dezir; e por çierto, asaz fizo en demostrar la vía a aquellos que después lo avían de seguir.
Ansí, quedándosse Françisco Petrarca a estos estudios e manifestando su virtud desde el tienpo de su juveneza e mançebía fue mucho onrrado e reputado, e fue requerido del Papa de quererlo por secretario de su corte, mas él non lo consintió jamás ni preçió la ganançia. Enpero por po[fol. 54v]der bevir en oçio con vida onrrada açeptó algunos benefiçios e fízose clérigo seglar, e aquesto non lo fizo él tanto porque de su propósito assí fuesse cuanto lo fizo constreñido de necessidat, por cuanto poco o nada le quedó de la herençia de su padre e en casar una su ermana se convertió casi toda la herençia paterna. Gerardo, su hermano, se fizo monje de Cartuxa, e perseverando en aquella religión feneçió su vida.
Los honores del Petrarca fueron tales a [sic] que ningún omne que fuesse en su edat fue más onrrado qu’él, ca non solamente allende los montes, mas acá en Ytalia passando[2] a Roma fue solenpnemente coronado poeta. Escrive él mesmo en una epístola[3] que [fol. 55r] en el año de mil e cccl [sic] vino a Roma por el jubileo, e en se tornando de Roma fizo su camino por Arejo por ver la çibdat e la naturaleza donde era naçido, e en sabiendo los çibdadinos de su venida todos lo salieron a reçebir como si fuesse un rey. En efecto, la su fama era assí grande por toda Ytalia e el honor a él atribuido de todas las çibdades e tierras e de todos los pueblos que pareçía una cosa incredíbile e maravillosa. E non solamente de los de los pueblos e gente mediana, mas de altos e grandes prínçipes e señores fue desseado e onrrado e tenido açerca de sí con muy grandes provisiones, ca él fizo algún tanto de tienpo su estada con miçer Galeaço [fol.55v] Visconde, rogado de aquel señor con suma graçia que se deñasse e le ploguiesse de estar açerca d’él. E semejantemente fue onrrado del señor de Padua. E era tanta la reputaçión suya e la reverençia que le era acatada por aquellos señores a [sic] que muchas vezes avía con él una luenga contençión e porfía sobre que él andoviesse e entrasse delante dellos en algún logar e los preçediesse en onor. E ansí el Petrarca con aquesta vida onrada, reputada e acatada, bivió fasta el extremo término de su edad.
Ovo el Petrarca en los sus estudios una singular dote, conviene saber, que fue muy abto en prosa e en versos, e en el un estilo e en el otro fizo assaz obras. La su [fol 56r] prosa es polida, linda e florida, el verso es limado, muy conpuesto e assaz alto, e aquesta graçia de amos estilos es estada en pocos o en ninguno fuera el Petrarca, ca pareçe que la natura tire[4] al un estilo o al otro, e aquel a que la persona se siente más avantajosa suélese dar a él, según que fue de Virgilio, que en el verso fue exçelentíssimo e en prosa non escrivió cosa alguna. E assí mesmo Tulio fue alto maestro en el dezir en prosa, mas en versos non vale nada. Aquesto mesmo vemos en los otros poetas e oradores, que el uno de aquestos estilos aya estado de sus exçelentes loores, mas en amos los estilos non me recuerdo aver leído alguno [fol. 56v] dellos. El Petrarca solo es aquel que por dote singular fue exçelente en el un estilo e en el otro, e conpuso muchas obras en prosa e en versos, los cuales non conviene recontar, ca son manifiestos e notos.
Murió el Petrarca en Arcate, una villa del Paduano, en la cual retrayéndosse en su vejez avía escogido su estada e bivienda por folgura e reposo suyos en vida oçiosa e apartada de todo inpedimento. Tovo el Petrarca, mientra que bivió, muy grande amistad con Juan Vocaçio, el cual en aquella edad era famoso en los mesmos estudios. Assí que, desque muerto el Petrarca, las musas florentinas quedaron a Vocaçio [fol. 57r] casi por una suçessión ereditaria e residió en él la fama de los poéticos estudios. E también fue suçessión en el mesmo tienpo, ca a la sazón que Dante murió, el Petrarca era de edad de xvii años, e cuando el Petrarca murió era el Vocaçio ix años menos de edat que él, e assí andovieron las musas por suçessión.
[Notizia del Boccaccio e parallelo dell’Alighieri e del Petrarca]
Quanto atañe a la vida del Vocaçio non la escriviremos al presente, non por que él non merezca todo grandíssimo loor, mas por cuanto a mí non son en notiçia las particularidades de su generaçión e de la su privada o apartada condiçión e vida, sin la cogniçión de las cuales cosas non se deve escrivir. Mas los libros e las obras suyas me son [fol. 57v] asaz en notiçia, e veo qu’él fue de grandíssimo ingenio e de grandíssimo estudio e mucho laborioso; e tantas cosas escrivió de su propia mano que es una maravilla. Aprendió gramática cuando ya[5] era grande, e por esta razón non ovo la lengua latina mucho en su valía, mas por las cosas que escrivió en vulgar se vee bien que naturalmente él era elocuentíssimo e avía el ingenio oratorio. De las obras suyas escriptas en latín la Genealogía tiene el prinçipado. Fue mucho impedido de la pobreza e nunca se contentó de su estado, antes sienpre escrive de sí mesmo querellas, cuitas e quexas. Fue tierno de natura e desdeñoso [fol. 58r], la cual cosa descrivió[6] [sic] mucho sus fechos, por cuanto él non tenía de sí mismo nin pudo sofrir estar non bevir con los prínçipes e señores.
Dexando pues agora estar al Vocaçio e dilatando la su vida para en otro tienpo, tornaré a Dante e a Petrarca, de los cuales digo assí: que si conparaçión se deva fazer entre aquestos dos muy prestantes omnes, las vidas de los cuales son por nós escriptas, afirmo que amos fueron muy valientes e famosíssimos e dignos de muy gran comendaçión e loor. Queriendo enpero con estrecho e trillado examen de virtudes e méritos conpararlos de consuno e ver en cual dellos es mayor exçelen[fol. 58v]çia, digo que bien es de fazer entr'ellos una contençión non pequeña, por cuanto son casi eguales en el su correr a la fama e a la gloria. De los cuales dos fablando podemos dezir en aqueste modo, conviene saber, que Dante en la vida activa e çivil fue de mayor preçio qu’el Petrarca, por cuanto se ovo loablemente en las armas por la patria e en la governaçión de la República, lo cual non se puede dezir del Petrarca, por cuanto nin estovo en çibdat libre la cual oviesse de governar çivilmente, nin fue jamás en armas por la patria, la cual cosa sabemos ser gran mérito de virtud. Demás de aquesto, Dante seyendo [fol. 59r] perseguido de destierro e de pobreza non desanparó jamás los sus claros estudios, antes escrivió la su bella obra en muchas dificultades e trabajos. El Petrarca compuso las sus obras en sossegada e paçífica vida e suave e onrada e en muy gran buena andança. Çerca de lo qual se otorga que es más de dessear la buena andança, pero non embargante esto es de mayor virtud, poder conservar en la adversidad de la fortuna la mente e voluntad a los estudios, mayormente cuando de buen estado se cae en menguado. Assímesmo en çiençia de filosofía e en las matemáticas Dante fue más enseñado [fol. 59v] e más perfecto, por cuanto se trabajó açerca dellas gran tiempo, así que el Petrarca non es egual en esta parte a Dante [e] por todas aquestas razones pareçe que Dante deva ser preferido e preçeder en honor.
Volviendo agora a la foja e deziendo las razones del Petrarca se puede responder al primero argumento de la vida activa e çivil qu’el Petrarca fue más sabio e más prudente en escoger vida quieta, reposada e oçiosa que trabajarse en la República e en las contençiones e setas e vandos çiviles, las cuales muchas vezes lançan e dan de sí el fruto que a Dante dieron de ser desterrado e maltratado por la malvestad de los onbres e por la ingratitud del pueblo. E [fol. 60r] por çierto Iohan de la Bella, su vezino, del cual el pueblo de Florençia avía resçebido tantos benefiçios e después lo desterró e murió en exilio, sufiçiente exenplo deviera ser a Dante de non se trabajar en la governaçión de la República. Tanbién se puede responder en esta mesma parte de la vida activa que el Petrarca fue más constante en retener la amistad de los prínçipes, ca non se andovo mudando nin variando como fizo Dante. E çiertamente el bevir en reputaçión e vida honrada de todos los señores e pueblos non fue sin grandíssima virtud e sapiençia e constançia.
De la parte que se dize que en la adversidat de la fortuna Dante conservó e mantovo la [fol. 6ov] mente o voluntad açerca de los estudios se puede responder que non es menor virtud retener la mente en los estudios en la prosperidat e en la buen andança que retenerla en la adversidat, porque cuanto más corronpe la mente de la persona las cosas prósperas que las adversas. «La gula e el sueño e los oçiosos tratos»[7] son capitales enemigos de los estudios.
Si en filosofía e en las otras çiençias matemáticas, lo cual confiesso e consiento, dezir se puede que en muchas otras cosas el Petrarca fue más enseñado que Dante[8], en[9] la çiençia de las letras e gramática e en la cognición de la lengua latina Dante fue mucho inferior al Petrarca. Dos partes son en la lengua latina, con[fol. 61r]viene a saber, prosa e versos: en la una e en la otra es superior el Petrarca, por cuanto en prosa él es luengamente más exçelente e en el verso también es más alto e más ornado que non el verso de Dante, assí que en toda lengua latina çiertamente Dante non es egual al Petrarca. Cuanto toca al dezir en vulgar el Petrarca es en cançiones egual a Dante e en sonetos le avantaja. Confiesso, enpero, que Dante en la obra prinçipal avantaja toda obra del Petrarca.
E por tanto, concluyendo, cada uno dellos ha e tiene en parte su exçelençia e en parte es exçedido e sobrepujado. Cuanto atañe aver seído el Petrarca laureado de corona poética e non el Dante esto non [fol. 61v] importa cosa alguna çerca de la comparaçión dellos, ca mucho más es de estimar el mereçer corona que averla reçebido, mayormente que la virtud es çierta. E la corona alguna vez se puede dar por liviano juizio, assí al que la mereçe como al que non es mereçedor.
Feneçe
[1] Ms.: paresçió. Bruni: perì.
[2] Ms: por sardo.
[3] Vid. Petrarca, Familiares 11, 1 y 21, 15.
[4] Ms.: tur [sic]. Bruni: tiri.
[5] Ms.: yo
[6] ¿?. Bruni: guastò.
[7] Petrarca, Canzoniere 7, 1.
[8] Al contrario, que Dante fue más enseñado que Petrarca, como escribe Bruni: Se in philosophia et astrologia et nelle altre scientie matematiche fu più dotto Dante…
[9] Ms.: ca en.
Editor notes
Documentary and bibliographic data
- Location
Madrid, Biblioteca Nacional de España (BNE). Biblioteca Digital Hispánica
- Original documentMadrid, BNE, ms. 10171, fols. 49r-60v
- Description
Se edita la traducción anónima de la Vita di Petrarca, con una noticia de Boccaccio y paralelo entre Dante y Petrarca, a partir del único testimonio conocido, el manuscrito 10171 de la BNE (ex Osuna), siglo xv. Se ha tenido en cuenta el texto italiano establecido por Paolo Viti en Leonardo Bruni, Opere letterarie e politiche, Turín: Unione Tipografíco-Editrice Torinese, 1996.
Se han llevado a cabo las siguientes modificaciones gráficas: Modificaciones gráficas: -cc-, -cç- > c, ç: acçepto, sucçesion, ocçio, occupada || -ct- > t: maltractado || -ff- > -f-: affirmo, beneffiçios, difficultades, effecto, filosoffia, paçiffica, prefferido, soffrir, suffiçiente || -ll > -l: mill || -ll- > -l-: epistolla, exçellentissimo, intellecto, jullio, sollenpne || -nrr- > nr: onrrada || qu- > c: quatro; -qu- > c: eloquentissimo.
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Edition
Juan Miguel Valero Moreno
- Other editions
Mazzocchi, Giuseppe y Paolo Pintacuda, «La versione castigliana quattrocentesca delle Vite di Dante e del Petrarca di Leonardo Bruni», Rapporti e scambi tra Umanesimo italiano ed Umanesimo europeo, Luisa Rotondi Secchi Tarugi, ed., Florencia, Nuovi Orizzonti, 2001, p. 439-489. ¶ Borsari, Elisa, «La traducción anónima de La vida de miçer Francisco Petrarca, de Leonardo Bruni, ms. 10171 de la Biblioteca Nacional de España», Revista de Literatura Medieval, 23 (2011), p. 13-26. ¶ Borsari, Elisa, Vidas paralelas de Leonardo Bruni. Traducciones castellanas medievales, San Millán de la Cogolla: Cilengua, 2013.
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Citation
Letter from to in , ed. Juan Miguel Valero Moreno, in Petrarca Library [<https://bibliotecapetrarca.usal.es/en/documentum/bruni-vida-de-petrarca> Requested: Jul 16, 2026].Cite this document