Letra de reales costumbres R27
Transcripción
Letra de reales costunbres enviada de Aviñón a mosén Nicolao de Lachion, grand senescal del realme de Nápoles, por el rey Luys, fijo del prínçipe de Taranto e marido segundo de la reina doña Iohana.
{1} Egregio varón, ya vees que a la fin la fe vençe infieldad e deslealtad, e la franqueza el avariçia, e la humildad a la sobervia. E si odio ha lugar, la caridad, e a desesperaçión esperança. E ya so el mal (sic) de verdad quebrantada es la perseberança de falsía e mentirosa ostinaçión e dureza de los co[n]stran[tan]tes a tu intençión. Batalla es inmortal entre inbidia e gloria e entre maldad e vertud. Pero graçias sean fechas [a] aquel que es señor de virtud e rey de gloria, que al presente vençida la parte del todo mala, la parte toda buena ha triunfado e ganado, pero que sea vimos muchas vezes el contrario. {2} Agora se vee que la alteza del muy glorioso rey de Sezillia ha confondida toda enbidia e abrá las onras que le eran negadas. E los pecadores, veyéndolo, se adolerán e dexarán (sic), mostrando su intrínsica foror con estreñimiento de sus dientes [e] por magreza de sus entrañas e obras corronpidas, e el tu rey más poderoso e más claro e más reposado e más alegre que en el [fol. 93ra; xcvj] tienpo pasado, estando en la cadera real de su abuelo, echados tantos nublos de tristor e luvias de lágrimas de Ytalia, esclaresçerá la nuestra partida de ling[u]a latina con su cara e corona estrellante restituyendo al reino la paz que le era tollida, e a los pobres el reposo deseado, {3} en que tú mostrarás tu notorio engeño segund has fecho en lo pasado, tancto e más al presente, como de mayor loor es justamente e trenpado regir el reino ganó que conquistallo bienaventutadamente. Çierto agora es tienpo que ayas en uno todas las virtuosas fuerças de tu coraçón, e que te aparejes a graves e a infinitos negoçios. Si en ti ha cosa de real costunbre todos tus pasados trabajos son nada. Si dexas los muchos que aún te reverençian, la tu grand gloria requerirá entonçes a seer la tu derechurera mano. {4} Ya veemos cómo altamente e manífica has batallado contra la fortuna adversa e te conosçen vençedor. Mas guárdate que viene la fortuna, aunque sea vençida, retorna más mansa en su asechança e más suave, casi resplandeçiente, como yelmo o cobertura dorada. Tú has vençido la adversa, guárdate agora que la próspera torna en contra de guerra. E non te cui[fol. 93rb; xcvj]des que porque aya dexado armas, te sea el enemigo más flaco, antes te es mester que te armes de nuevas armas. E non te pienses fazer menos, porque el enemigo sea más blando e más suabe, antes sey çierto que la guerra es más engañosa, como la creençia es al lisonjero e de maliçias conbatida. {5} En lo estrecho[1] de la fortuna adversa avemos visto cómo altamente te has traído e avido, agora veremos cómo te abrás en la llaneza de la fortuna próspera. Como muchos en tribulaçiones e lugares estrechos han resistido sin cansar que cánsanse en batalla canpal. E muchos que fueron en sus adversidades fuertes son estados después por la fortuna próspera derribados. Aníbal fue vençedor en la batalla de Canas, e después, como ovo inbernado en Capua, a manjares delicados, dormir e reposar e a vaños plazientes, oçio e luxuria, fue vençido en batalla por Marçel, así que el ardor del yelo del río de Tirbier (sic) que primeramente avía ganado en Lonbardía, fue apagado en Capua por la calor [fol. 93va] de los vaños e los otros deleites. E así es bien visto que la paz es más peligrosa que la guerra. E a muchos virtuosos ha nozido non aver adversario {6} contra el qual la virtud oviese exerçiçio, como por oçio o reposo se es escondida, e a begadas, del todo perduda o enflaquida; por tal como en lugar del adversario, por el qual la virtud se demostraba o se esforçaba, han suçeido delicamientos. E a la verdad non puede al omne ser mayor guerra nin más grave que la que es con sus proprias costunbres e coraçón, ca[2] estonçes puede y aver menos treguas quando la guerra es dentro de los muros, esto es, dentro en el omne mesmo. E aquesta guerra de batallas que acostunbra de venir con mantón de paz, a mayor osar que quando viene con baçinetes armada. E dexemos muchos ensienplos de gentes, paz e tranquilidad amansó los romanos, jamás non amansados nin atreguados por batallas e vençedores de todas las gentes. E segund es escripto, los deleites de luxuria vençieron los romanos vençedores e han vengado el mundo vençido [por ellos] [fol. 93vb]
[...]
Labyen que le fuyó, cavallero suyo, menospreçió e non se curó que sabía muchos secretos suyos. E más que una vegada oviese tomadas escripturas, do eran los secretos de sus enemigos, quemólas e non quiso que se leyesen. {21} E non piense el tu rey que locamente o a la ventura le[3] sea asentado en su título serenísimo e muy claro, mas por tal que en su coraçón asme a dios ser más alto que todas umanas pasiones. E non le pueda pujar algund nublo de dolor nin algund lloro de tristor, nin algund yello de pavor, nin algund fumo de malos deseos terrenales. E sepa que ira en prínçipe es fea cosa, e nonbrar solamente en rey crueldad es cosa ilíçita e grave pecado. E tanto peca como tiene en sí más manera de nozir que otro. {22} E sienta ser verdad lo que dixo Séneca en la segunda traged[i]a: todo reino es so mayor reino; así, tirada toda ira e temor se ordene vía como derecha a sus vasallos e todo lo que en ellos ordenara espere así en sí mismo de la mano del superior, que es dios. Sobervia nin enbidia non aya, que son vicios non de rey, mas de gente [fol. 75ra] común es. ¿Qué razón ha el rey de aver sobervia, al qual dios ha fecho todo bien e es debdor de tan grandes dones a dios todo poderoso creador suyo? ¿O[4] cómo puede aver enbidia aquel que non vee sobre sí alguno e vee a sí mesmo sobre todos? {23} Tenga el tu rey que verdad le deve ser fundamiento de toda la fe. E al que dize mentiras le aviene que le non cree omne las verdades. E grandes verdades se gastan por pequeñas mentiras. E así, si desea que omne lo crea tenga en costunbres todo tienpo de fablar verdad, e así acostunbre su lengua que non sepa mentir, ca non puede ser más absurda[5] cosa nin más peligrosa que rey mentidor, por lo qual la cosa pública de su reino inçierta e tremolosa por sus mentiras abría a errar. {24} Mucho deve ser estable e firme la palabra de aquel en el qual es fundada la esperança e seguridad de tantos pueblos. Jamás non deve mentir a los otros aquel al qual es mester, si fazer se podiese, que alguno non le mienta. ¿Por qué se[fol 75rb]rá lisonjero aquel que non deve aver pavor nin deve esperar aver cosa de otro? Las quales dos cosas me paresçen propios aguijones de lagotería. Guárdese más que non loe a sí mesmo, ca su loor por fecho lo deve mostrar, que non por palabra. Nin cruel mandar a alguno non se ensobervie, ca non está bien al rey, porque con su bravo otear puede espantar, e estando asentado se puede vengar. E aun perdonando puede tomar vengança, e es la más noble vengança que ser pueda. {25} Guárdese eso mesmo de se alegrar de más e sobre manera, guardando las ocupaçiones inmortales del regimiento de su reino, nin tanpoco se deve entristar si mira las grandes onras e la divinal manifiçençia que ha en sí. Non le plega fazerse negar a ninguno, ca dios le fizo nasçer non por sí solamente, más para la su cosa pública. E sepa que toda ora faze sus fechos quando ayuda a sus vasallos. {26} Tenpre la rigor de la justiçia con egualdad, e la crueldad sea mezclada a clemençia. E en la alegría sea pru[fol. 75va]dençia, e en el apresuramiento madureza, e en la seguridad abisamiento, e en el plazer aya tenprança, e en la leugeria (sic) actoridad, e en el comer nodrimiento, e en los viçios trenprança, e en el fablar suavidad, e en la reprensión caridad, e en el consejo fe, e en el juiçio liberalidad, e en reír tardidad. En ser (sic) manera. En andar donaire. {27} Aya espuelas en remunerar e freno en el punir, sea en remunerar ardiente e perezoso en dar la pena. Fiera su enemigo con la cara alegre, e su çibdadano, si lo meresçe, con triste. E por ensienplo del grand prínçipe los yerros de sus vasallos le sean así como na[f]rençias[6] propias que se non pueden curar si non son tocadas con fuego e fierro, segund que dize Titu Libius: deve los punir con gemidos e lágrimas, así como si tajase sus entrañas. {28} E métase en el coraçón que el rey deve ser del todo semejante a dios por misericordia, e que del todo erraron los filósofos que dizen que non ayan misericordia. Magananimidad es propia virtud de los reyes, sin la qual non son dinos de aver [fol. 75vb] reino o nonbre de rey. E si ha humanidat, natural es de omne avella, e [non] ha virtud si non la ha, mas cosa es non acostunbrada, que es viçio. E menos (sic) pertenesçe umanidad a rey que a otro omne, tanto quanto más sobrepuja a los otros e qui tiene entre dios e el omne el primer lugar. Deve aver castidad en el prínçipe, la qual es soberana poridad e fermosa en los omnes del mundo, mas en el rey ha espeçialidad de fermosura. Non ha cosa más fermosa que rey casto, nin más fea que rey luxurioso. {29} Gratitud, que es memoria de serviçios e benefiçios suelen aver las mudas animalias; fea cosa es si fallesçe a los omnes, e es verdad que a los omnes es onramiento e fermosura e ayuda al rey, e desconosçimiento suele corronper los nervios e fuerça del reino por tal como cada uno ha pereza de servir al que olvida los bien fechos, e que tiene llena la voluntad (sic) o gran fuente del desconosçimiento, coraçón por dones que peresçe[n]. {30} A la fin, confiese el tu rey que es lleno de onra pesada e de carga onrada. E el que fasta aquí era franco e libre sepa que, desque es rey, ha tomado serbitud trabajosa, solíçita e onesta [fol. 76ra] so la qual se govierna la libertad de la cosa pública. E de allí adelante ha de bevir por ser ensienplo de los otros, ca por ensienplo de los reyes[7] se rigen los reinos, e las erradas que fazen los pueblos suelen salir de las costunbres de los señores e de los regidores. {31} E el rey non deve querer cosa a sí si non el çetro[8] e la corona, e lo que sale de aquí es salud gloriosa de todos sus vasallos, e más es difíçil e de muchos cabeça, senblante a la sierpe de Ércoles, a la qual nasçían muchas cabeças por una. Aya el tu rey agudeza devida con buen engenio e vergüença devida a su hedad, e vertud a su linaje e a su real estamiento; tenga majestad pertenesçiente, menospreçie pórpolas e piedras preçiosas e deleites, trayendo se[r][9] escarnio de todas las cosas que pasan. Solamente mire las cosas eternales e de aquellas se marabille. Aya por su real exerçiçio, así como son armas e caballos e los arreos de su palaçio e paz e guerra, en todas cosas siga en su reinar las artes e [fol. 76rb] maneras de los romanos, que son serbar (sic) manera en la paz e perdonar a los vasallos e gastar e enflaquir los soberviosos. {32} A la fin que sepa que su vida ha de ser tablero de grandes peligros e travajos. Non deve ser a juego e a plazer e reposo nin a viles deleites nin a otro juego dado en común a los omnes, si non que exerçite tales cosas que a pequeño e breve mérito su obra camine a la [per]petual gloria, en la qual conquiste fama perenal. E así otra vegada muéstrese plaziente en aprender de voluntad e sea solíçito e ferviente demandador de los enxienplos de los antiguos. {33} E aya continuadamente en memoria lo que al prínçipe manífico, el pasado Çepión Africano, destruidor de las çibdades de los enemigos, fizo, e servó (sic) en la hueste sobre Çamora, que después fue ensienplo de militar deçiplina a muchos prínçipes romanos, que así como aquel echó de la hueste de los romanos todas las maneras de deleites e de abol (sic) luxuria, e dos mil locas fenbras, así el tu rey eche de sí e de sus çibdades todos instrumen[fol. 76va]tos de luxuria e corrija las costunbres de las gentes que por grand dolor se son dañadas. E sin esto non aya solamente esperança de victoria nin de salud. {34} E así por ensienplo suyo retenga en sí verdaderamente al dicho prínçipe. E de otras tales cosas, por que él se faga del todo acabado e perfeto. E tanctos nonbres de nobles remienbre como por vertud fallará ser estados ant’él atantos. Sepa[10] que son dados a él por maestros de su vida, e por enderesçadores suyos a gloria. E [a]sí acaesçe que los nobles coraçones tanto son ençendidos por enxenplo de vertud animosa como por libertad de donados, e tanto por palabras como por estatuas posadas en memoria de los antigos. Soberana alegría e gloria es, pues, al omne, como puede igualar a sí mesmo a los omnes antigos, dinos de loable memoria. E fermosa enbidia es aquella que se toma de perfeta virtud. {35} E non me cale perder tienpo de inquerir de otros antigos, ca ensienplo notable e non antigo, mas fresco e lleno de todas virtudes, si yo non so engañado, ha el tu rey delante sus ojos. Este fue el su tío, el rey Ruberte, divinal, illustre, la muerte mucho dañosa del qual declara [fol. 76vb] quánto era su vida provecho ser al su reino e confirme así mesmo segund su loable regla. Contenple en aquel mucho puro e esçelente espejo aquel que por don devinal era eredado de prudençia, magnánimo, suave e benino e rey mejor de los reys. E así como por heredero lo subçede por sangre, subçédalo así por derechas virtudes de coraçón. E muchas vezes remenbrarse a los buenos de entendimiento e ingenio[11] es estado a muchos industria e avisamiento mucho provechoso, mas que quiera les paresçer de otras cosas, como ya deve ser tenido por bueno el que estudia paresçer a los buenos. {36} Muchas cosas he dichas, mas a la verdad pocas son a la grandeza de los fechos entendida, e más son aún las cosas que quedan. E tú, noble varón, sabes e sientes que todas son a carga de tus onbros, pero al grand amor non es cosa difíçil e grave, si non no ser amado. Esto non puedes tú dezir, ca çierto eres del todo del amor del tu rey e juizio del tu criado e coraçón e duque e espeçial guía de sus notables consejos, ca non fue más[12] agradable Achirón a [A]chilles nin Palimus (sic) a Ene[fol. 77ra]as, nin Feliotes a Ércoles, nin él (sic) a Çipión Africano como tú eres a tu rey. {37} Acaba, pues, acaba lo que has començado, que la caridad sufre todo trabajo e el amor vençe todas las cosas. E así quien quiere parte de la onra e gloria razón es que tome su parte de los trabajos e cargas e pensamientos. Las cosas grandes a costar han: el oro se caba en las profundidades de la tierra, las espeçias se traen de alueñe. El ençienso se coje de los árboles que son en Sabea, e el coral se coje en tierra de Sodonia, e el marfil se ha en Yndia, e las perlas en la mar oçeana. A grand dificultad se han todas las grandes cosas, e la virtud preçiosa que en ellos es. Non se alcança ligeramente buena fama, la qual es más resplandeçiente que oro e con grand estudio se gana e con grand diligençia se sostiene e se guarda. La rosa está entre las espinas, la virtud entre las dificultades, e entre las curas solíçitas está la gloria. E en el cojer la [fol. 77rb] rosa se sostiene afán e peligro, [e] en las virtudes e gloria el coraçón del omne. {38} Pues tú çiñe el tu valeroso coraçón con gloriosos començamientos que, como pensarás aver acabado, luego començarás a exerçitar grandes grandes e notables cosas del tu rey e de la su república. E aquesto te fará en aqueste mundo más bienaventuradamente sus fechos, e el ánima, después que será del cuerpo partida, más ligeramente e más digna, segund opinión de Çicero, volará a las terrenales (sic) cadiras. [fol. 77va]
[1] Ms.: estrecho estrecho
[2] Ms.: e ca
[3] Ms.: el
[4] Ms.: ohe
[5] Ms.: obsurda
[6] La lectura es oscura. Su sentido es 'dolençias', pero el copista parece reflejar un calco crudo del catalán.
[7] Este es el sentido, pero la lectura es dudosa en el manuscrito.
[8] Ms.: çentro/çeutro
[9] Ms.: se | a ó se | en
[10] Ms. se|pan
[11] Ms.: engaño
[12] Ms.: mas mas
Notas al texto
Datos documentales y bibliográficos
- Ubicación
- Documento originalMadrid, Biblioteca Nacional de España, ms. Reserva 27, fols. 75ra-77va, fol. 93
- Descripción
Petrarca, Letra de reales costumbres (Rerum familiarium libri, XII, ii). Epístola dirigida a Niccolò Acciaiuoli, gran senescal del reino de Sicilia, datada en Aviñon el 20 de febrero de 1352. Se conservan dos traducciones castellanas anónimas, independientes entre sí, que descenderían de un modelo catalán común a partir de un subarquetipo (gamma) descendiente del antecedente (beta) de una de las traducciones catalanas conocidas, según Calvo Valdivieso (2007, 171). Queda por establecer un análisis exhaustivo entre los distintos testimonios conocidos de la version catalana y castellana, y de la primera respecto a la tradición latina de la tambien llamada Institutio regia.
Se ha optado por una transcripción conservadora, aunque se uniforma el aspecto gráfico en cuestiones básicas (como la alternancia de u/v, i/j/y, e por et y variantes, o la simplificación de la doble ‘r’ no intervocálica). Se hace excepción en algunos nombres propios o topónimos (Labyen, Yndia). Se desarrollan las abreviaturas. La separación de palabras, puntuación, acentuación y uso de mayúsculas va de acuerdo a la norma actual.
La copia del manuscrito Rerserva 27 se halla trunca en su estado actual (se inicia poco antes del párrafo 21 del texto latino, llegando hasta el final). En el manuscríto el folio 74 está en blanco, tanto en su recto como en su verso. Quedan restos de una numeracion antigua (y correlativa con textos anteriores y posteriores del manuscrito) en el ángulo superior derecho del folio, que probablemente se iniciara en lxxviij para la Letra de reales costumbres. De ser así, la pérdida de texto sería anterior a esta numeración antigua. El inicio de la epístola (párrafos 1-6) se encuentra desplazado a los fols. 93ra-93vb (foliación antigua: xcvj). El texto, simplificando la cuestión, fue copiado en letra gótica cortesana, con notable cursividad, que en ocasiones dificulta su lectura. En todo caso, el texto, pese a algunos errores de copia y malentendidos, es, en general, legible. No utiliza calderones para pautar la lectura, como sí hace la traduccion de la epístola en el ms. 8592 de la BNE, pero las marcas de segmentación ayudan, salvo en ciertos casos, a orientar la interpretación. La traducción copiada en el Reserva 27 muestra rasgos claros de la lengua que le sirvió de punto de partida tanto en el léxico (mal, nozido, tremolosa, lagoteria, leugerias, na[f]rençias, serbar, abol, cale...) como en la fonética, la morfología y la sintaxis. Se trata de una copia de gran interés para el estudio de la historia de la lengua.
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Edición
Juan Miguel Valero Moreno
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Bibliografía específica Calvo Valdivielso, Laura, «Las versiones catalana y castellana de la Institutio regia de Petrarca (Familiaris XII, 2): Apuntes críticos en torno a un episodio del humanismo petrarquista en España», en La Traduzione della Letteratura Italiana in Spagna (1300-1939). Traduzione e tradizione del testo: dalla filologia all’informatica, ed. María de las Nieves Muñiz Muñiz, con la colaboración de Ursula Bedogni y Laura Calvo Valdivielso, Florencia: Franco Cesati Editore, 2007, p. 157-174.
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Cita
Carta de Anónimo a de , ed. Juan Miguel Valero Moreno, en Biblioteca Petrarca [<https://bibliotecapetrarca.usal.es/documentum/letra-de-reales-costumbres-r27> Consulta: 2 jun 2026].Citar este documento