Letra de reales costumbres 8592
Transcripción
¶ Letra de reales costunbres enbiada por Françisco Petrarca a mosén Nicolás, senescal de Nápoles, privado del rey de Nápoles.
{1} ¶ Egregio varón, ya veo que al fin la fe vençe infieldad e deslealtad, e la franqueza a avariçia e la humildad sobervia, si oy (sic) sobervia da lugar a caridad e desesperança a esperança. E ya so el martillo de verdad quebrada es la perseverante falsía e mentirosa obstinaçión de dureza de los contrastantes a tu intención. ¶ Batalla es inmortal entre invidia e gloria e entre maldad e virtud. Enpero gracias sean dadas a aquel que es señor de virtud e rey de gloria, que al presente vencida la parte del todo mala, la totalmente buena ha triunfada e ganada, ya sea muchas vezes vean lo contrario. {2} ¶ Agora se vee que la alteza del muy glorioso rey señor tuya[1], confusa toda invidia, averá los honores que le eran negados, e los pecadores o contrastadores, veyéndolo se dolerán, mostrando su intrínsica furor con estreñimiento de sus dientes e por flaqueza de entrañable corronpimiento. ¶ E el rey mucho más poderoso, más claro e más reposado e alegre que en el tienpo pasado, estando en la real cadira de su avuelo, lançados todos nublos de tristor e lluvias de lágrimas de Ytalia, esclareçerá la nuestra partida de lengua latina con su cara e corona estrellante, restituyendo al reino la paz que le era tirada e a los pueblos [fol. 144r; (clj); j] el reposo deseado, {3} en que tú muestras al mundo tu notorio ingenio, segund has fecho en lo pasado e tanto más al presente, con quanto de mayor loor es, justa e tenpladamente, regir el reino, que ganar o alcançarlo bienaventuradamente. ¶ Çertas ora es tienpo que coxgas todas las virtuosas cosas de tu coraçón e que te aparejes a grandes e infinitos negocios. Si tú has cosa de real costunbre todos tus trabajos pasados son nada. ¶ Si dexas los muchos que aún te quedan, la tu grande gloria requerirá en todo ser detrás de la tu mano, {4} e ya veemos cómo altamente e magnífica has batallado contra la fortuna adversa e te conoçe vençedor. ¶ Mas guárdate que aína la fortuna, aunque sea vençida, retorna más mansa en su mirar e más suave, quasi resplandeçiente con yelmo o cobertura dorada. Tú has vençido la adversa, guárdate agora, que la próspera torna en salto de guerra, e non te cuides que por eso, como ha mudado armas, te sea mudado el enemigo, antes te es menester arrear de nuevas armas. / E non te pienses aver menos de fazer quando el enemigo es más blando e más suave, antes sey çierto que la guerra es más engañosa quando la creençia es con lisonja conbatida. {5} En lo estrecho de la fortuna adversa avemos vido cómo altamente te has avido[2], agora veremos cómo te averás en lo ancho de la fortuna próspera, que muchos en tribulaçiones e lugares estrechos han resistido sin cansamiento, que se cansavan en batalla canpal. E muchos que fueron en sus adversidades fuertes, fueron después derrocados por la fortuna próspera. Aníbal fue vençedor en la batalla de Canas, e después, como invernando en Canpania (sic) con manjares delicados, durmiendo, reposando con vaños plazientes, ocçio e luxuria, fue[3] [fol. 144v] después vençido por Marçel en batalla. E ansí el ardor que el yelo del río de Trebia, onde primero avía avido vitoria en Lonbardía, fue apagada en Canpania (sic) por la grande calor de los baños e otros deleites. ¶ E aína es la paz más peligrosa que la guerra. E a muchos virtuosos ha dañado non aver adversario {6} contra el qual la virtud oviese exerçiçio, la qual se es por ocçio e reposo ascondida, e a vegadas del todo perdida o aflaqueçida; por tanto, como en lugar de adversario, para el qual la virtud se mostrava e se esforçava han sucçedido delicamientos. E a la verdad non puede el honbre ser más grave guerra[4] que la que es con sus proprias costunbres e coraçón, que entonçes puede aver menos treguas, pues la guerra es dentro del muro, que es dentro del honbre mismo. E aquesta guerra flaca de batallas acostunbramos, la qual, viniendo so cobertura de paz, ha mayor osar que quando viene con baçinetes e armada. ¶ E dexando muchos enxenplos de gentes, paz e tranquilidad amansó a los romanos no sobrados jamás por batallas e vençedores de todas las gentes. E segund algunos han escrito, los deleites e luxuria vençiendo los romanos, han vengado los otros vençidos por ellos. {7} E a esta pareçía proveer Çipión, honbre reputado altamente bueno por todo el senado de Roma como de su poder vedava la destruiçión de Cartago, ya sea contra el acuerdo del muy sabio viejo Catón. E non lo vedava Çipión porque menos mal los quesiese que otro, mas por dubda que perdiendo los romanos la pavor de Cartago su enemiga, la çibdad romana no començase a darse a deleites e reposo, e dios oviese querido que el consejo de Cipión fuera creído o seguido. E mejor fuera estar en [fol. 145r; (clij); ij] guerra con sus enemigos de Cartago que con los sus proprios enemigos de viçios e deleites, que çierto en mejor estamiento serían sus fechos de Roma, e segund yo creo oviera avido menos batallas peligrosas e más continuas victorias. ¶ E si me demandas por qué esto, {8} como muchas penas son e serán, a los quales pareçe ya tienpo de reposo, pues dios te ha traído a prosperidad de fortuna, sepas ser de diversa intençión a ellos, e digo que a ti e a todos los grandes honbres una deve ser la fin de la vida e del trabajo, e todos tienpos deves ser en guerra de enemigo visible e invisible. E verás más adelante quánto discorde yo de común opinión, que digo que de aquí adelante sentirás doble trabajo más que en lo pasado e te alegrarás. {9} Jamás non te fue levarte en tanto esfuerço e el coraçón deve en ti sobrepujar, que venido eres a los soberanos conbatimientos, e ansí entienda todo el mundo quién e quánto grande eres estado en cada una fortuna adversa e próspera, e non tú solamente, mas aquellos que siguen tus consejos. {10} Tú has rey viejo de seso e de años moço, con el qual eres estado echado e derrocado en tierra e en mar, lo qual, forcando (sic) la fortuna, has traído por muchos caimientos a la alteza del estado humanal. ¶ Muéstrale pues por quáles grados es sobido en aquesta real alteza e con qual saber se deve refirmar, yan non se deve esforçar a sobir más fasta que por fecho prueve e ser digno del estamiento en que es. E que el çeptro heredito (sic) real non le era más devido por debdo de sangre que por su propria virtud, que la señoría non faze al honbre, mas descúbrele, e los honores non mudan las costunbres nin el coraçón, mas muestran[fol. 145v]lo. {11} / E amonéstale que sepa más ser rey que ser fecho rey, que lo primero es por méritos, lo segundo por fortuna. / Enséñale que honre a dios, ame su tierra, serve justiçia, sin la qual el reino, quier sea rico e puxante, non puede estar. Aprenda que ningún acto violente (sic) non puede estar nin ser de luenga durada. ¶ E mejor e muy más seguro es al rey ser más amado que temido. Acostunbre no desear si non buena ánima e buen seso e buen pensamiento, e que non espere sinon buena fama, e non tema sinon desonor. {12} ¶ Piense que como más alto es, más claramente es visto e menos se puede esconder lo que faze. E que como mayor poder ha, menos licençia ha de usar del mal. / Sepa el rey e estudie partirse de todas estremidades, por igual siguiendo la virtud situada en medio. Çese en él prodigalidad e apártese de la avariçia, ca la primera consume las riquezas, la segunda la gloria e loor. / Sea conservador e amador de su fama propria e más de su honor. Sea avaro del tienpo, guardando que non lo pierda, sea largo de la moneda. E todavía aya en el coraçón la voluntad e respuesta del sabio enperador, animosa, diziendo ansí: non quiero oro, mas quiero enseñorear a los que lo han; {13} más ame sus vassallos que sean ricos que él fisco. / Sepa que rey de rico reino non puede ser pobre. / E recuérdensele de las miserias e trabajos que la tierra suya ha sofrido en los tienpos pasados e entonçes se repute bienaventurado e que ha conplido su voto e voluntad, e se repute verdaderamente rey como las miserias metidas en su tierra por crímines de otros él averá lançadas e [fol. 146r] departidas por su propria virtud e avrá restituidos los daños e reparados los derrocamientos e firmada paz e opressa toda tiranía e tornada libertad en su tierra. Métase en el coraçón amar los que señorea, ca amando creçe el amor. E non puede ser reino más peligroso e inçierto que enseñorear a los que non le quieren jamás. {14} / No salga del coraçón de tu rey la doctrina real de Salustio, diziendo que gente de armas nin tesoros no son defensión del reino, mas los leales vassallos e amigos, tales enpero que non sean forçados por armas nin avidos por dineros, mas por benefiçios, méritos e fe. / E síguese que el rey deve bivir con los suyos en concordia, ca concordia faze creçer e augmentar las cosas pocas, e por discordia se pierden e destruyen las grandes. Trabaja mucho por la dicha concordia, por la qual será a cada uno hermano e conpañero, amigo e buen rey. {15} ¶ E después de dios e virtud séale la más cara cosa amistad, e el honbre que una vegada avrá fecho digno de su amistad e secreto, non le eche de ningún consejo suyo. / E siguiendo el consejo de Séneca, todas sus cosas acuerde con aquel. Mas primeramente se libre e acuerde del amigo que lo reçiba, e desque reçebido por amigo, confíe dél, mas no de muchos. ¶ Del lisongero o suave enemigo (sic) pléganle verdaderos loores e estímulos a operaçiones (sic) de virtudes. ¶ Aborrezca lisonjas o falsa razón ansí como a ponçoña. {16} Non sea ligero en tomar amistades, mas tarde, desque las avrá tomado, las dexe. E si posible es non las dexe jamás, e si las ha a dexar, non lo faga ronpidamente, mas poco a poco, descosiendo e no rasgando la amistad, e tenga [fol. 146v] por firme que, segund él su (sic) amigo es de los otros, ansí los otros le serán amigos. / Nin se enfinja que es amado de algunos e que él non ame, segund suele ser error de los grandes señores, que non aman e creen que son amados. ¶ E deve mirar que las voluntades de cada uno son libres, e non sufren sienpre contra voluntad yugo de otro. Ca amor non puede jamás ser forçado si non por amor, e por aquel esforçado después que lo conozca en el otro. / Non aya presunpçión de mal en el amigo antiguo. / E non crea ligeramente e sin causa. / Eche de sí sospechas. / Non dé oreja a acusadores o malos mescladores de otros, e si perseveraren en pertinaçia, repréndalos e aún los pugna si non se dexaran. Palabra es del enperador, que el prínçipe que los difamadores o mal mescladores non castiga a sí mesmo yerra. {17} ¶ Alexandre, aunque moço de hedad, menospreçió un acusador con muy grande e buena fiança, que estando mal devía tomar por mediçina un beverage fecho por Filipo, físico suyo, e reçibió letras de Permenión en las quales le amonestava que de mano del dicho Filipo non beviese cosa, ca era corronpido por muchos dineros por Darío, enemigo suyo, al qual avía Filipo prometido de fazer morir con un bevrage a su señor Alexandre, ansí que mirase bien en el mortal bebrage. Las quales letras leyó Alexandre e calló e dissimuló. Felipo dio el xarope a Alexandre e él lo miró en la cara, e sin reçelo bevió el xarope, e después dio las letras de la acusaçión a Filipo, físico. {18} E menospreçió altamente los malos acusadores e mescladores, e al menos callando los reprehenda e les muestre que han mentido en maldezir, recordándole lo que el [fol. 147r; cliiij; iiijº] enperador Octaviano escrivió a Tiberio, diziéndole que no se devía ensañar porque alguno fablase mal dél, que açaz era que alguno non le pudiese mal fazer, que en otra manera más aventaja avría el honbre que dios, al qual ya sea non se pueda acostar injuria nin ofensa. Enpero muchas vegadas lo asaya el honbre de injuriar de palabra. {19} ¶ Pues el tu rey exerçite pensamiento en aquesto, en que no solamente es loada la paçiençia del dicho grande enperador, mas de Ponpeo, grande e solepne çibdadano de Roma, e del rey de Persia, diziendo non se deve agraviar el rey si algunos inquieren saber sus secretos, mas él non cure saber secretos de otros, ca de noble e valeroso coraçón proçede non curar de tales cosas, e lo contrario es en cada uno poca confiança. {20} / Mas faga el tu rey que sea tal por sí como querría ser reputado por las gentes, e entonçes no quiera que cosa suya sea cubierta nin secreta, e nin más se guardará que le vea su enemigo que su amigo, mas faga deliberaçión con consejo e con testimonio de los que mal le quieren es falso[5] (sic), e con tal confiança fizo traer Çipión las espías de los cartaginenses por toda la hueste de los romanos, e con senblante magnanimidad Julio Çésar soltó a Domicio, preso por él, seyendo cavallero muy grande de Ponpeo, enemigo suyo, que sabía muchos secretos suyos, lo qual menospreçió. E aun una vegada falló escripturas do eran los secretos de sus enemigos e quemólas e non quiso que se leyesen, usando de grandeza de coraçón. {21} ¶ E non se piense el rey que locamente e sin causa le sea puesto en su título sereníssimo o muy claro, por tal que en el su coraçón [fol. 147v] no pueda sobir ningún nublo de engaño, nin algún duelo de tristor, nin algún yelo de pavor, nin fumos de malos deseos. ¶ E sepa que ira en prínçipe es muy fea cosa, e nonbrar tan solamente crueldad en rey es cosa illíçita. E por tanto es tanto peor, como ha so sí más maneras de dañar que otro. {22} E sienta ser verdad lo que dize Séneca en la segunda tragedia: todo regno es so mayor regno. / E ansí tirada toda ira e temor, sea humano a sus súbditos e todo aquello que en ellos ordenara, espere aquello mesmo en sí de la mano de su superior, que es dios. ¶ Sobervia nin enbidia non aya, que non son viçios de rey, mas de gente común: ¿qué razón ha el rey de aver sobervia, al qual dios ha fecho tanto de bien? / ¿E cómo puede aver invidia el que non vee sobre sí a ninguno e vee a sí mesmo sobre todos? {23} ¶ Entienda el tu rey que verdad le deve ser fundamiento de toda la fe e que al que dize falsía se deviene que non le crean los hombres de las verdades. E grandes verdades se gastan con poca falsía. ¶ E ansí, si desea que honbre le crea, tome costunbre de fablar todavía verdad, acostunbrando su lengua que non sepa mentir, ca non puede ser más fea cosa nin más peligrosa que rey mentidor, so el qual la cosa pública de su reino, inçierta por sus falsías, avrá de ser quebrantada e tremer. {24} ¶ Mucho deve ser estable e firme la palabra de aquel en el qual es fundada la esperança e seguridad de tantos pueblos. E jamás non deve mentir a los otros aquel al qual es menester, si fazer se puede, que ninguno non le mienta. ¶ ¿E por qué será lisongero el que non deve aver miedo [fol. 148r; (clv); v] nin deve esperar aver cosa de otro? Guárdese[6] que non loe a sí mesmo. Su loor por fechos la deve mostrar e non por palabras: non amenaze a ninguno, nin se ensañe mostrando grande ira, que non está bien al rey, ca con solo mirar puede espantar, e estando reposado se puede vengar, e aun perdonando puede castigar. E es esta la más noble vengança de rey que ser pueda. {25} ¶ Guárdese ansí mesmo de alegrarse sin medida, nin tan poco se deve entristeçer mucho. Mire sienpre e aya ocupaçiones en el regimiento de su reino. Non se niegue a ninguno, nin se asconda, que dios le ha fecho naçer non para sí solamente, mas para la cosa pública. ¶ E sepa que toda hora faze sus fechos quando rige bien e ayuda a sus súbditos. {26} ¶ Tenpre la rigor de la justiçia con igualdad. E la crueldad sea mesclada con clemençia. En la prudençia sea alegría, e en la açeleraçión madureza. En la seguridad avisamiento. En la tenprança aya plazer. En ligerezas auctoridad. En el comer nudrimiento, en los conbites tenprança, en el fablar suavidad, en la reprehensión caridad. En el conseio fe. En el juizio libertad. En el reír quantidad (sic). En el asentar manera. En el andar gravedad[7]. {27} ¶ Sea ardiente en remunerar e perezoso en punir; fiera a su enemigo con cara alegre, e a su çibdadano, si lo mereçe, con triste. ¶ E por enxenplo del grande prínçipe, los viçios o deleites de sus súbditos le sean ansí como llagas proprias suyas, que non se pueden guarir si non son curadas, o segund dize Tito Libio, dévelas punir con gemidos e lágrimas, ansí como si cortase sus entrañas. {28} ¶ E métase en el [fol. 148v] coraçón que el rey deve ser senblante a dios en misericorda, e que del todo erraron los filósofos que dañaron misericordia. ¶ E magananimidad es propria virtud de los reyes, sin la qual non son dignos de aver reino nin nonbre de rey. ¶ Humanidad natural es de honbre e non virtud si non la ha, más es cosa non acostunbrada que viçio, mas perteneçe más humanidad a rey que a otro honbre, por tal como él sobrepuja más entre los otros e tiene entre los honbres el primer lugar. ¶ Deve aver castidad el prínçipe, la qual es belleza entre todos los honbres, mas en rey ha singularidad de belleza. Cosa non ha más fermosa que rey casto, nin más fea que rey luxurioso. {29} ¶Gratitud, que es memoria de serviçios e de benefiçios, suelen aver los brutos animales, e es fea cosa si falleçe a los honbres. Es virtud que a los honbres es ornamento e belleza, e ayuda grande al rey. E ingratitud suele corronper los nervios e la fuerça del reino, por tal como cada uno ha pereza de servir al que olvida los benefiçios. / E quien podría fenchir la fondeza sin fondón de grato coraçón de dones que pereçen (sic) {30} a la fin. / Confiese el rey que es lleno de honor cargosa e de cargo honrado. E el que antes era franco e libre, sepa que, desque es fecho rey, ha tomada servitud trabajosa, solícita e honesta, so la qual está la libertad de la cosa pública, e de allí adelante ha de bivir por enxenplo e serlo a los otros, que por enxenplo de los reyes se rigen los reinos. E las erradas de los pueblos suelen salir de las costunbres de los [fol. 149r; clvj; vj] señores e regidores. {31} / E el rey non deve querer cosa propria a sí sinon el çeptro e la corona, e lo que de aquellos sale. Esto es, la salud de todos sus súbditos, gloriosa, más difíçil e de muchas cabeças, senblante a la sierpe de Ércules, a la qual naçían muchas cabeças por una cortada. ¶ Aya el rey agudeza de vida, con ingenio de vergüeña devida a su hedad, e virtud a su linage e real estamiento; tenga magestad perteneçiente, menospreçie púrpura e piedras preçiosas e deleites, trayendo ser escarnio de las cosas que se pasan e fuyen. Solamente guarde a las cosas terrenales e de aquellas se maraville. / Aya por real exerçiçio armas e cavallos, e en los arreos de su palaçio de paz e de guerra, en todas las cosas sigua las artes e la manera de los romanos: servar (sic) manera en la paz e perdonar a los a él sometidos, e dañar e enflaqueçer a los sobervios. {32} A la fin sepa que la presente vida es como tablero de grande peligro. Non deve ser mucho a juego o plazer nin reposo perezoso[8], nin a vil deleite, nin a otras cosas por dios dadas a los honbres, si non que con chico e breve mérito se abre camino a la eternal gloria e materia e fama perpetual. E ansí otra vegada muéstrese dispuesto con grande voluntad a[9] las buenas cosas a las aprender. ¶ Leya e oya los notables fechos de los antiguos. / Esté solíçito e ferviente demandador de los enxenplos de los antiguos prínçipes illustres. {33} / Aya continuamente en memoria lo que aquel prínçipe magnífico Çipión el de a postre africano, destruidor de las çibdades enemigas fizo [fol. 149v] e servó en la hueste sobre Çamora, que después fue enxenplo de militar disçiplina a muchos romanos prínçipes, que ansí como aquel echó de la hueste todas maneras de deleites e de mala luxuria e dos mil malas fenbras, ansí el tu rey eche de sus çibdades todos instrumentos de luxuria e corrija e adobe las costunbres de las gentes, que por grande e luenga costunbre de mal, se son dañadas, e sin esto non hay esperança, non solamente de victoria, mas nin de salud. {34} E por enxenplo del dicho prínçipe e de otros que fueron muy virtuosos aya otras cosas, por las quales te faga acabado e perfecto. E tantos nonbres de honbres insignes por virtud como fallará aver seído antes d’él tantos sepa e tome por maestros de su vida e por endereçadores suyos a gloria. E muchas vezes es que los nobles corajes, tanto los ençienden enxenplos como dones, e tanto palabras como estatuas pasadas en memoria de los antiguos. ¶ Grande plazer es cómo honbre puede egualar a sí mesmo a los antiguos que son loados. ¶ Fermosa e buena invidia es la que se toma de virtud. {35} E non me cale perder[10] tienpo en inquerir de otros antiguos, que enxenplo notable es, no antiguo, mas fresco e de todas virtudes, si ya non me engañan (sic) por amor. ¶ Aya el tu rey delante sus ojos su tío el rey Ruberte, divinal e illustre, la muerte muy dañosa declara quanto era su vida provechosa al reino. Mire aquel e conforme a sí mesmo, segund la regla de aquel contenple a sí mesmo en aquel muy linpio espejo. Aquel era sabio, magnánimo e suave e rey de los reyes. Ansí [fol. 150r; (clvij); (vij)] como por heredad lo sigue e por sangre, ansí lo sigua por costunbres e coraçón. Muchas vegadas, querer senblar a los buenos de entendimiento e de ingenio, ha seído e es provechoso, ya deve ser reputado bueno el que se estudia resenblar al bueno. {36} / Muchas cosas he dichas, mas pocas son entendida[11] la grandeza de los fechos, e más son aún las cosas que me quedan por dezir. E tú, muy noble varón, sientes e sabes que todas son cargo de tus honbros, pero al grande amos cosa no es difíçil nin grave, si non non ser amado. Esto non puedes dezir tú, que eres del todo çierto del amor e juizio de tu criado e duque e cuerpo e guía de sus consejos. Non fue más agradable Chirón a Archiles, nin Paliamus (sic) a Eneas, nin Filoçetes a Hércules, nin Lilide (sic) a Çipión Africano, que tú eres al tu rey. {37} ¶ Pues acaba lo que has començado, ca la caridad soporta todo trabajo e el amor vençe todas cosas. E ansí mesmo quien quiere parte de la honor e gloria, razón es que sufra parte de los cargos e pensamientos. Las cosas graves a costar an: el oro se cava de la grande fondeza de la tierra con grande trabajo. Las espeçias se trahen de muy lexos. El ençienso se coge de los árboles que son en Sabea. En Sydonia se pescan los mariçes (sic). El marfil se ha en India, e las perlas en la mar oçeana; con grande dificultad se han todas las cosas grandes e preçiosas. / E la virtud que entre todas las cosas es más preçiosa, non se alcança ligeramente. Buena fama es más resplandeçiente que oro nin perlas, la qual con grande estudio e trabajo se alcança e con grande diligençia [fol. 150v] se guarda e sostiene. / La rosa está entre las espinas, e la virtud entre las dificultades, e entre las curas solíçitas está la gloria; en el coger de la rosa sofrir el dicho afán e peligro, e en la virtud e gloria el coraçón del honbre. {38} / Pues tú ten el tu coraçón en gloriosos començamientos, que como cuidarás aver acabado, entonçes començarás a exerçitar con buenas curas del rey e de la cosa pública. E exerçitado en aquello farás a ti más bienaventuradamente tus fechos, e la ánima después que será partida del cuerpo, más ligeramente volará a la eternal gloria. ¶ E la buena fama e renonbre del tu rey, e tuya, non perecerá, segund opinión de Çiçero e nós lo sabemos. A dios acomiendo honor del reino e vuestra. Fecha en camino a veinte de febrero. [fol. 151r; clviijº; (viij)]
[1] Ms.: tu|ya / confusa
[2] Ms.: borrado y sobrescrito, posiblemente ‘conbatido’.
[3] Ms.: · e fue
[4] Ms.: añadido al margen: // | guerra
[5] Ms. es falso (subrayado con una línea de puntos, que manifiesta una dificultad de comprensión).
[6] Ms.: guardase
[7] Entre ‘tenpre’ y ‘gravedad’ una línea roja vertical en el margen izquierdo hace notar este pasaje.
[8] Ms.: revisado al margen ‘//apereza’ por ‘//[perez]oso’.
[9] Ms.: preposición inserta por el revisor del texto.
[10] Ms.: jnqueder
[11] Ms.: entendi|das
Notas al texto
Datos documentales y bibliográficos
- Ubicación
- Documento originalMadrid, BNE, ms. 8592, fols. 144r-151r (s. XV)
- Descripción
Petrarca, Letra de reales costumbres (Rerum familiarium libri, XII, ii). Epístola dirigida a Niccolò Acciaiuoli, gran senescal del reino de Sicilia, datada en Aviñon el 20 de febrero de 1352. Se conservan dos traducciones castellanas anónimas, independientes entre sí, que descenderían de un modelo catalán común a partir de un subarquetipo (gamma) descendiente del antecedente (beta) de una de las traducciones catalanas conocidas, según Calvo Valdivieso (2007, 171). Queda por establecer un análisis exhaustivo entre los distintos testimonios conocidos de la version catalana y castellana, y de la primera respecto a la tradición latina de la tambien llamada Institutio regia.
Se ha optado por una transcripción conservadora, aunque se uniforma el aspecto gráfico en cuestiones básicas (como la alternancia de u/v, i/j/y, e por et y variantes, o la simplificación de la doble ‘r’ no intervocálica). Se hace excepción en algunos nombres propios o topónimos. Se desarrollan las abreviaturas. La separación de palabras, puntuación, acentuación y uso de mayúsculas va de acuerdo a la norma actual. La puntuación y fragmentacion de este testimonio se ha mantenido siempre que el sentido lo permitía, pues se percibe la conciencia del copista a la hora de presentar su texto de un modo legible, a la vez que, probablemente, su forma refleja el modelo que toma como referencia, y este a su vez el latino que sirviera de base a la traducción catalana. Se señala la división de párrafos trasladando la del copista, mediante calderón y barra (para reproducir una especie de barra en ángulo recto), en rojo en el manuscrito. Se ha proporcionado como guía, entre llaves, la division del texto en párrafos propia de las ediciones críticas modernas. De este modo se facilita su comparación con la otra traduccion castellana, los textos catalanes y la propia epístola latina. El texto del manuscrito 8592 es, en general, comprensible. Se copió en letra gótica cursiva, en la modalidad conocida como bastarda. La transcripción se ha acompañado de ocasionales (sic) para hacer notar lecturas dudosas (sin corregirlas) o elementos cuya comprensión actual depende del conocimiento del modelo catalán, por ejemplo. En la foliación se ofrece la secuencia moderna, así como dos antiguas, no siempre conservada, por cortes efectuados para la encuadernación del manuscrito. La secuencia antigua se muestra por este orden: la que aparece en el ángulo superior derecho, en continuidad con las otras unidades del manuscrito, y la que se muestra en el ángulo inferior derecho, con numeración propia para la letra.
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Edición
Juan Miguel Valero Moreno
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Bibliografía específica Calvo Valdivielso, Laura, «Las versiones catalana y castellana de la Institutio regia de Petrarca (Familiaris XII, 2): Apuntes críticos en torno a un episodio del humanismo petrarquista en España», en La Traduzione della Letteratura Italiana in Spagna (1300-1939). Traduzione e tradizione del testo: dalla filologia all’informatica, ed. María de las Nieves Muñiz Muñiz, con la colaboración de Ursula Bedogni y Laura Calvo Valdivielso, Florencia: Franco Cesati Editore, 2007, p. 157-174.
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Cita
Carta de Anónimo a de , ed. Juan Miguel Valero Moreno, en Biblioteca Petrarca [<https://bibliotecapetrarca.usal.es/documentum/letra-de-reales-costumbres-8592> Consulta: 2 jun 2026].Citar este documento